Saltar al contenido
NACCSA

Implementación

Cambiar de sistema sin arriesgar el cierre.

Equipo NACCSA · 6 de octubre de 2026 · 6 minutos de lectura

Productor junto a un tractor revisando el tablero de NACCSA en una laptop

La razón más común para no cambiar un sistema contable no es el costo. Es el miedo a un cierre que no cuadre, a un estado financiero atrasado o a una auditoría con cifras que nadie puede explicar.

Ese miedo tiene fundamento, y también tiene solución: los cierres en paralelo.

Qué es un cierre en paralelo

Durante un período, la empresa registra sus operaciones en el sistema actual y en el nuevo. Al final del mes se cierra en los dos y se comparan las cifras. El sistema anterior sigue siendo el oficial hasta que los resultados coinciden.

Es más trabajo durante unas semanas, pero convierte un salto al vacío en una comprobación con evidencia.

Antes del primer cierre

  1. Migrar los saldos de apertura. Catálogo de cuentas, saldos contables, clientes, proveedores, artículos y existencias por lote.
  2. Comprobar la apertura. La balanza inicial del sistema nuevo debe ser idéntica a la del anterior, cuenta por cuenta.
  3. Definir responsables. Quién registra en cada sistema, quién compara y quién decide.

Qué se compara al cierre

CifraCómo se compara
Balanza de comprobaciónCuenta por cuenta, en las dos monedas
InventarioPor artículo, por bodega y por lote, en cantidad y en valor
Costo de producciónCosto unitario de cada producto del mes
BancosSaldo de cada cuenta y su conciliación
Cuentas por cobrar y por pagarSaldo por cliente y por proveedor
Estados financierosBalance general y estado de resultados

Las diferencias son información

Es normal que el primer cierre muestre diferencias. Lo importante es poder explicar cada una. Las más comunes son:

  • Redondeos en cálculos de costo o de conversión de moneda.
  • Tasa de cambio aplicada en fechas distintas.
  • Criterios de costeo que el sistema anterior aplicaba sin que nadie lo recordara.
  • Errores del registro manual que el sistema anterior arrastraba.

Un hallazgo frecuente: a veces la diferencia no es un error del sistema nuevo, sino un ajuste que se hacía a mano cada mes en el anterior. El cierre en paralelo lo saca a la luz y permite decidir si debe seguir haciéndose.

Cuándo apagar el sistema anterior

Recomendamos no apagarlo hasta que se cumplan tres condiciones:

  1. Al menos un cierre mensual completo coincide en todas las cifras de la tabla, o cada diferencia está explicada y aprobada.
  2. El equipo contable registra el mes sin ayuda externa.
  3. La gerencia recibió y revisó sus estados financieros desde el sistema nuevo.

Cómo lo hacemos en NACCSA

Los cierres en paralelo forman parte de cada implementación y están incluidos en su costo. La versión actual de NACCSA se comprobó de la misma forma: contra los cierres reales del sistema que reemplaza, en empresas tabacaleras de zona franca.

Implementación

Un cambio planificado empieza con un diagnóstico.

Revisamos su sistema actual, su información y su forma de costear antes de proponerle nada.